Un rival exaltado es un rival vulnerable. Si te enfrentas a un jugador que está demasiado enfadado, es muy probable que su capacidad para tomar decisiones esté mermada. Los jugadores frustrados tienden a jugar manos que no deberían y suelen jugarlas de forma mucho más agresiva de lo que deberían cuando jugar poker. En otras palabras: un jugador exaltado es como un cajero automático del que sacar dinero. Mientras más enfadado e imprudente sea el rival, mejor para ti. Así que si ves a algún jugador que empieza a perder la calma, quizá valga la pena llevarlo al límite. Si conoces las reglas del poker y no te importa jugar a ser el rival durante poco tiempo, hay muy buenas maneras de convertir un jugador frustrado en uno exaltado. Aquí tienes dos formas reales y que funcionan con las que podrás prender la chispa de un exaltado.
Dale consejos. A un jugador frustrado pocas cosas le enfadan más que otro jugador ofreciéndole consejos. Cuando alguien reciba un bad beat dile por qué ha perdido y cómo podría haberlo hecho mejor.
Enséñale cómo superaste su juego. Si consigues que un jugador que ya está enfadado se trague tu farol y no juegue una mano ganadora, muéstrale tus cartas y dile que podría haber ganado. Seguro que eso le hace estallar.
Parece que nunca hay historias interesantes sobre juegos como la ruleta online, las máquinas tragaperras o el Bacará, solo sobre el Póker y el Blackjack. El por qué es bastante simple: no hay tanta estrategia involucrada en esos juegos y por eso no suponen un reto como el Blackjack. Hoy, cuando juegas a la ruleta o a la máquina tragaperras, ya sea en un casino tradicional o en la página de un casino online como el Roxy Palace Casino, el resultado depende sobre todo de la suerte. Sin embargo, el Blackjack es un juego de habilidad.
La película 21 – Blackjack está basada en una historia real. Nos cuenta la historia de Ben Campbell, un joven e inteligente estudiante del M.I.T. de Boston que lucha por el éxito. Quiere una beca para ir a la Escuela de Medicina de Harvard porque desea ser médico. Ben entiende que para ser aceptado y recibir la beca tiene que tener un historial increíble. Es entonces cuando comienza a pensar en cómo hacer su sueño realidad consiguiendo los 300.000 dólares que necesita para sus cuatro años en Harvard. Así que, una tarde, Ben es introducido por un profesor de matemáticas poco ortodoxo, Mickey Rosa, en un pequeño y secreto club de cinco personas que van juntas a conquistar los casinos de Las Vegas.
Para conseguirlo son entrenados por el profesor Rosa en la habilidad de contar cartas en el blackjack. Ben se une a sus nuevos amigos en esos viajes secretos a Las Vegas, usando sus habilidades para hablar en código y hacer señales manuales al grupo sin ser descubierto y, así, conseguir cientos de miles de dólares ganando al blackjack casino tras casino todas las semanas. Pero hay un momento en el que Ben deja que sus emociones interfieran y pierde todo el dinero.
Al final, Ben es descubierto; pierde sus titulaciones y su beca y no se puede graduar. Como venganza, recluta al profesor Mickey Rosa y se lo entrega al jefe de seguridad Cole Williams. Ben recibe de nuevo sus títulos y es admitido en Harvard.